¡Mi hijo se distrae con facilidad!

BLOG-3-Problemas-de-AtenciónAlrededor del 10% de los niños peruanos en edad escolar, sufren de algún trastorno de atención ¿Cree usted que su hijo podría formar parte de esta alarmante cifra? ¡Tranquilo! Aquí le traemos algunos consejos para que pueda ayudarlo a controlar su problema para enfocarse.

La falta de atención es un inconveniente común en los niños, en algunas ocasiones se debe al aburrimiento, la falta de motivación, y en casos más severos, a condiciones crónicas como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). En todos estos casos, es importante su apoyo como padre, para modificar y compensar las conductas típicas del niño que tienen efectos negativos en su atención. En el caso del TDAH, también será necesario iniciar una terapia con especialistas.

A continuación, le brindaremos algunos consejos y estrategias que le servirán para reducir la inquietud motriz e impulsividad en el infante, y en cambio, aumentar su atención y capacidad cerebral. ¿Cómo? Cambiando hábitos, conductas y actitudes negativas que no permiten que su hijo vea lo interesante de involucrarse en ciertas situaciones.

El primer ejercicio está ligado a los juegos de razonamiento como los rompecabezas. Estas dinámicas, divertidas y fáciles, resultan absorbentes por lo interesante de su procedimiento y resultado final. El niño se mantendrá concentrado por la curiosidad de descubrir la imagen que puede formar. Además de luchar contra la inatención, los rompecabezas mejoran la inteligencia espacial y la memoria.

Leerle cuentos también es una excelente alternativa. La lectura es un pasatiempo muy entretenido por su capacidad de estimular la imaginación y creatividad. Por supuesto, un niño con falta de atención no se sentirá atraído a una lectura con voz monótona y poco dinámica. Lo ideal es caracterizarse, utilizar cambios de voz, y representar teatralmente lo que se está leyendo. Así su interés despertará y podrá desarrollar su nivel de atención y concentración.

Actividades grupales o al aire libre son igual de recomendadas. Por ejemplo, ciertos deportes que demanden mucho de la concentración y el razonamiento, pero que también den lugar al movimiento constante del cuerpo. Algunos de ellos pueden ser, el Tae Kwon Do, karate, basquetbol, esgrima, fútbol o vóleibol.  El teatro, la música y arte son otras opciones.

Es relevante agregar que en niños con TDAH, hay que tener precaución con la excesiva televisión o videojuegos. Pues, aunque efectivamente mientras se encuentran en contacto con estos artefactos están “más tranquilos”, sus capacidades atencionales no aumentan. Incluso, un artículo publicado por la revista especializada “Pediatrics”, vincula el exceso de estas actividades con los problemas de atención en jóvenes y adolescentes. No hay necesidad de prohibirlos, pero sí de limitar sus horas de uso.

Si sigue estos consejos, verá cómo poco a poco los problemas de atención de su hijo irán mejorando. Le recomendamos que complemente estas estrategias con la ayuda profesional de especialistas, quienes adaptarán ejercicios específicos según la dificultad de su niño, mucho más si sufre de TDAH ¡No lo olvide! Aumentar su atención es el primer paso para llegue lejos.

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