¿Cómo motivar el estudio en los niños?

La motivación es ese impulso que nos permite realizar alguna acción para satisfacer nuestra necesidad, es lo que nos activa y dirige nuestra conducta. Uno de los desafíos que tienen los padres, es motivar a sus hijos con sus estudios. Es muy diferente que un niño realice su tarea por gusto o por obligación de los padres, o que se ponga  a leer su libro por que le interesa o porque su padre le dijo.

La motivación está muy ligada al deseo y poder de realizar las cosas, ya sea por conveniencia o interés propio, es por ello que cuando hablamos de hijos motivados al estudio podemos encontrar dos formas:

La intrínseca, que es aquella donde el niño aprende algo por su gusto personal y deseo donde se siente entusiasmado por adquirir cierta información y disfruta de hacerlo. Por ejemplo, si a un niño le gusta mucho jugar fútbol, pero no lo hace bien, cuando su papá lo inscriba en una academia, él irá completamente motivado a sus clases y estará atento a todas las instrucciones porque es de su interés y le provoca placer.

Por el contrario, cuando los padres realizan ciertos incentivos, premios o castigos, está convirtiéndose en una motivación extrínseca, aquella que necesita de un segundo interés. Por ejemplo, si un niño debe estudiar para el examen de Matemáticas, pero no tiene ganas de hacerlo ¿Qué hace la mamá? Le incita una segunda motivación: Jugar con su PlayStation. Entonces le dice que si no aprueba el examen de Matemáticas, no podrá jugar con su Play durante un mes. Es ahí donde el niño, se mata estudiando, no por sacar buenas notas para ser un mejor alumno, sino por jugar con su play.

Debemos tener cuidado de hacer uso excesivo de la motivación extrínseca, porque puede que el niño se acostumbre a hacer sus deberes esperando algo a cambio o algún premio. Si es así, cuando crezca su niño no se sentirá interesado en realizar ninguna actividad. En cambio, si poco a poco le inculcamos el interés por el estudio, le explicamos muy bien su importancia y las cosas que podrá realizar en el futuro, tan solo por ser un niño aplicado y responsable, tendrá la necesidad y la satisfacción de estudiar consecutivamente.

Para ello te recomendamos que converses con su profesor(a), para que te explique el proceso académico de tu niño/a, luego conversar con tu niño e indagar el motivo. Toda desmotivación, gira en torno a un “Por qué”, es importante tratar de buscar las causas. ¿Quién sabe? Tal vez la desmotivación se está originando desde el hogar, es muy común que los niños al presenciar el fallecimiento de un familiar, la separación de los padres, los celos, la sobreprotección, no tengan ningún interés por su colegio o por estudiar. Por ello, es vital establecer una comunicación con mucha confianza y sinceridad. Muéstrale que estás ahí para apoyarle en todo momento.

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