Creando hábitos para la lectura


Leer es una actividad emocionante y fascinante, que tiene muchos beneficios para nuestra salud intelectual.  Cuando una persona lee más, se convierte en alguien mucho más culto y conocedor del mundo. Permite tener una excelente ortografía, aprender nuevas palabras, desenvolverse mejor, hablar más rápido y comprensible, poder comunicarse con mayor facilidad, entre otros beneficios.

Por ello, es primordial crear hábitos de lectura en los niños, para que desde pequeños se acostumbren a coger un libro y empiecen a leer por su propia cuenta, gusto e interés.

Es importante que se estimule la lectura desde que los niños son pequeñitos, y no es necesario que no sepan leer, ya que hoy en día, las editoriales crean libros especialmente diseñados para los más pequeños, con figuras con relieve, formas y muchos colores que despiertan la curiosidad del menor.

¿Cómo hacer para motivarlos a leer y crearle buenos hábitos lectores?

–          En primer lugar, no lo obligues. Evita presionarlos y estar insistiéndoles a que lean, esto producirá un efecto contrario ya que estás imponiendo algo que ellos no desean por el momento. Una manera de incitarlos a leer, es siendo lo más indirecta posible.

–           Acuérdate que ellos imitan todo lo que ven, así que si tú eres un padre/madre que dedica por lo menos una hora diaria para leer, ellos observarán esa conducta y querrán imitarla. Sabrán que es algo del día a día y que siempre deberán hacerlo.

–          Ten siempre a su alcance, una biblioteca bien decorada y espaciada, para que les llame la atención coger algún libro y comenzar a ojearlo.

–          Si tu niño aún no sabe leer, una buena táctica es que ellos escojan el libro que deseen conocer y tú se los leas en voz alta. De esa manera, desarrollaremos su imaginación al crear imágenes mentales con los sucesos que transcurran en la narración.

–          Encuentra un lugar exacto para que tu pequeño lea, un lugar libre de los televisores, internet o juegos. Con mucha iluminación y ventilación. Un lugar adecuado sería un jardín en la tarde, cuando el sol haya bajado y la brisa del viento sea refrescante.

–          Cuando él termine de leer o esté en proceso de, puedes ir preguntándole qué tal le ha parecido, de qué trata, quiénes son los personajes, así desarrollas su capacidad analítica e incentivas a que siga leyendo más libros.

–          En su cumpleaños, Navidad o por cualquier motivo, puedes obsequiarle un libro acorde a su edad, en vez de dinero o algún juguete. Para que sepan que tener un libro es como tener un premio.

Acuérdate que la lectura, forma la base intelectual de cualquier persona, mantiene entrenado a nuestro cerebro, nos permite adquirir nuevos conocimientos, y una buena comprensión lectora para desarrollar nuestra capacidad analítica.

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